martes, 27 de enero de 2009

Ahora el esta feliz, volvio con la idiota (...) y aprendi que mentirse tiene patas muy cortas.
Me han dicho que hay un lugar donde el sol del mediodía no quema, donde las noches de luna llena no te hacen llorar. Me han dicho que en ese lugar te la pasas recostada en la arena, poniendo avisos, mujer condena al que la haga sudar. No sé por qué esa necesidad de viajar tan lejos de la realidad, poniéndote una caretas en el corazón pretendes olvidar. El pasacalle en Campichuelo aquellas noches que bajo un pañuelo me decías "Mi amor, yo nunca te voy a cambiar". Prefiero naufragar en este mar de corcheas locas de atar hasta tus besos olvidar. Prefiero perder el tiempo tomando unas copas de bar en bar y nunca nunca despertar. Tendría que haberle hecho caso a Joaquín cuando dijo lo que dijo esa vez cuando esa mujer se iba dándole la espalda.
Por suerte me subí a un tranvía justo cuando me iba a atar a las vías, que me dijo "Campeón,
puedo ayudarte en tu elección". Pero te advierto que este tren consejero, que no sabe lo que es mirar atrás, me ha dicho que en tu estación no va a parar.

Estas ganas desesperadas de volverte a ver todos los dias.


Ella usa un pantalón, una remerita de hilo marrón y unas zapatillas, está preparada para ir a su cita. Llora con desesperación, se pone nerviosa, no sabe del amor. Es muy caprichosa, se muerde la boca, que cabecita tan loca. Es tan pequeñita y está decidida a amar a escondidas.



viernes, 23 de enero de 2009

Lo lindo de la Noche y las Estrellas
es que tu rostro habita en todas ellas.