Asumo que nunca fuimos más que un puñado de letras viajando al otro lado.
Que aunque no habías preguntado yo ya te había contestado,
y que sin que lo insinuaras yo ya te había besado.
Reconozco que en tu nombre vi reflejado otros tantos,
y que hasta en algunos momentos no supe bien como llamarte.
Que aunque no habías preguntado yo ya te había contestado,
y que sin que lo insinuaras yo ya te había besado.
Reconozco que en tu nombre vi reflejado otros tantos,
y que hasta en algunos momentos no supe bien como llamarte.
Que en mi ansiedad aplasté el reloj, sin interpretar tus tiempos.
Que te conté todo lo que había para contar y más.
Que me contuve de decirte algunas cosas y que me refugié en el silencio,
sosteniendo una pequeña intriga que de a ratos me asfixiaba.
Sé que mil veces abrí la puerta para buscarte y
al andar dos pasos me volví, muerta de miedo.
Que algunas noches te sonreí en sueños, y que algunas tardes te
llamé en voz bien alta para que me escucharas.
Sé también que no pedí permiso al llegar, y que tampoco pediré disculpas al irme.
Hoy quiero rebelarme ante las reglas del juego,
decirte que este enredo me fastidia, me oprime, me paraliza.
Que no puedo evitar la rabia, el enojo y el fastidio, porque pretendo,
sí , pretendo una señal que tarda en llegar, que se pierde en el domingo,
que me roba las certezas.
Que detesto este desencuentro que parece inevitable,
y que me cuesta asimilar este silencio.
.
Que te conté todo lo que había para contar y más.
Que me contuve de decirte algunas cosas y que me refugié en el silencio,
sosteniendo una pequeña intriga que de a ratos me asfixiaba.
Sé que mil veces abrí la puerta para buscarte y
al andar dos pasos me volví, muerta de miedo.
Que algunas noches te sonreí en sueños, y que algunas tardes te
llamé en voz bien alta para que me escucharas.
Sé también que no pedí permiso al llegar, y que tampoco pediré disculpas al irme.
Hoy quiero rebelarme ante las reglas del juego,
decirte que este enredo me fastidia, me oprime, me paraliza.
Que no puedo evitar la rabia, el enojo y el fastidio, porque pretendo,
sí , pretendo una señal que tarda en llegar, que se pierde en el domingo,
que me roba las certezas.
Que detesto este desencuentro que parece inevitable,
y que me cuesta asimilar este silencio.
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Se qe esos meses vamos a aguantar, pero necesito qe ese dia llegue YA.
CdeUSA.








Cuando Lur tenia su color de pelo
