viernes, 24 de octubre de 2008

Este almacén de sábanas que no arden. Este teléfono sin contestador, la llamaré mañana, hoy se me hizo tarde. Esta forma tan cobarde de no decirnos que no. Este contigo, este sin ti tan amargo. Este reloj de arena del arenal. Esta huelga de besos...
Estos ojos que no miden ni comparan. Ni se olvidan de tu cara. Ni se acuerdan de tu cruz. No abuses de mi inspiración. No acuses a mi corazón tan maltrecho y ajado que está cerrado por derribo. Por las arrugas de mi voz se filtra la desolación de saber que estos son los últimos versos que te escribo, para decir "condios" a los Dos nos sobran los Motivos.

No hay comentarios: