martes, 23 de junio de 2009

Llego un momento en que se se tubo que preguntar que hacer. Sin duda alguna lo hizo:
-Ayudame! Perdi. No se que hacer- le afirmo llena de miedo, a lo que le quedaba de conciencia
-No se, como te sentis?- Preguntó
-Mal- Respondió
-Entonces que esperas? Corré, olvidá, perdete, decidí, alejate y pensá- Dijo con rencor.
-Esta bien..Solo te pido que me acompañes..- Dijo sin fuerzas.

No hay comentarios: