De sobras sabes que eres el primero, que no miento
si juro que daría por ti la vida entera.Y sin embargo, un rato, cada día, ya ves,
te engañaría con cualquiera, te cambiaría por cualquiera.
Ni tan arrepentido ni encantado
de haberme conocido, lo confieso.
Tú que tanto has besado tú que me has enseñado,
sabes mejor que yo que hasta los huesos sólo
calan los besos que no has dado, los labios del pecado.
Y me envenenan los besos que voy dando y, sin embargo,
cuando duermo sin ti contigo sueño, y con todos si duermes a mi lado,
y si te vas me voy por los tejados como un gato
sin dueño perdido en el pañuelo de amargura
que empaña sin mancharla tu hermosura.
No debería contarlo y, sin embargo, cuando pido la llave
de un hotel y a media noche encargo un buen
champán francés y cena con velitas para dos,
siempre es con otra, amor, nunca contigo,
bien sabes lo que digo.
Porque una casa sin ti es una oficina,
un teléfono ardiendo en la cabina,una palmera en el museo de cera,
un éxodo de oscuras golondrinas.
Y cuando vuelves hay fiesta en la cocina y bailes sin orquesta
y ramos de rosas con espinas, pero dos no es igual que uno más uno
y el lunes al café del desayunovuelve la guerra fría
y al cielo de tu boca el purgatorio
y al dormitorio el pan de cada día...
miércoles, 7 de octubre de 2009
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